China, el gigante asiático, desde hace tiempo ha venido planteando una agresiva estrategia para afianzar su dominio sobre el comercio internacional. Dominio que los ha enfrentado a la primera economía del planeta, Estados Unidos, en lo que analistas han bautizado ya como la guerra comercial. Dispuestos como expertos cerrajeros a abrir nuevos mercados donde posicionar sus productos, el líder del régimen comunista del lejano oriente, Xi Jinping, está actualmente de gira por Europa buscando apoyo para lo que han denominado como la Nueva Ruta de la Seda, evocando las antiguas estrategias comerciales del imperio.

Memorándum de entendimiento con Italia

                La comitiva del alto gobierno chino llegó recientemente a Europa y sorprendió a todos al firmar un memorándum de entendimiento con el gobierno Italiano en la búsqueda de un aliado europeo que brinde una puerta de entrada para ubicar los productos chinos en los mercados europeos. Esta estrategia de buscar el apoyo italiano ha respondido, según algunos analistas, a un intento chino por explotar las debilidades de los socios menos favorecidos de la Unión Europea a su favor. En el caso italiano, este memorándum fue firmado de forma unilateral, en lo que otros miembros de la Unión han interpretado como un gesto que da la espalda a la posición colectiva europea.

¿En qué consiste el acuerdo con Italia?

                El acuerdo de entendimiento, firmado sobre todo por movimientos nacionalistas que miran con recelo a la comunidad europea, consta de más de 20 documentos que sellan tratos en lo que se refiere a materias como la infraestructura, el turismo, los recursos energéticos y los intercambios culturales. Estos tratos se suman a los que ya han firmado otros países de la órbita europea con el gigante asiático, como lo son Croacia, Hungría y Malta. Como ya veremos, a pesar del clima de entusiasmo que se vive en estos países debido a los capitales chinos, no todos en la comunidad ven la situación con buenos ojos.

Los recelos de los miembros principales

                Esta situación ha sido abordada en muchas reuniones entre los miembros principales de la comunidad. Una de los principales objetivos de la gira de la comitiva china es reunirse con el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana Angela Merkel, para lograr un respaldo unitario de la comunidad para su iniciativa. Sin embargo, ya estos miembros, más alineados con la postura estadounidense, han demostrado no solo cierta cautela ante los avances orientales, sino también han visto con desaprobación las posturas unilaterales de países miembros, como Italia.

                En medio de la reconfiguración del mapa comercial del mundo, la emergencia del gigante chino como la segunda economía y el primer mercado del mundo no ha dejado a nadie indiferente. En un conflicto cuya resolución es difícil de prever, China se ha enfrascado con EE.UU en una guerra comercial en la que solo el tiempo podrá decir quién resultará fortalecido como la mayor poder económico del mundo. Entre tanto, china seguirá buscando apoyos como los europeos y el mundo no deja de observar con atención.